Ya había olvidado los beneficios de comer helado, no hay nada mejor para reanimar después de un examen de siete horas, o llevar dignamente el último trimestre del embarazo. Hace casi seis años me encontraba en esa etapa y todas las tardes con el pretexto de salir a caminar, llegaba a los mejores helados que había comido en mi vida, y claro, por que no, lo compraba probando diferentes combinaciones y regresaba a mi casa saboreando el mejor helado, la puesta de sol y que ya no hacia calor.
Esos Ben and Jerry´s tuvieron la culpa de que no me entrara la ropa al salir del hospital y tuviera que seguir usando durante tres meses la ropa de maternidad, y claro me sintiera la más desdichada del mundo, bueno, por lo menos nadie me seguía preguntando ¿cuándo nace el bebé?. Esos sabores hoy me recuerdan esos últimos meses de embarazo, en los que ya estaba desesperada por saber si era niña o niño, porque no quise saberlo, yo creo que existen pocas emociones tan grandes como esa, y vaya que lo fue, todo mundo esperaba un niño, por la forma de la panza y demás, pero fue niña.
En esos días de calor y humedad en California, una noche soñé, quizás por comer helados y ya no tener tan buena digestión, que mi abuela me decía: Tu muchachita va a ser muy bonita, palabras que sólo diría mi abuela; eso se quedó en mi corazón. Cuando estas embarazada lo único que pides es que tu bebé este sano, así que no me importaba mucho si era niña o niño. También creo que como madre se nos dota de muchos sentidos más, intuiciones e instinto, y ese sueño fue una forma de mostrarse, de expresar lo que pasaba en mi cuerpo con esas pequeñas piernitas pateando o acomodándose en la noche cuando me iba a dormir, era su hora favorita de moverse, y como extraño esa sensación esas patadas cuando menos las esperas, aun después de casi seis años.
Hoy, ya comparto esos helados con ella, los disfrutamos al igual que muchas cosas juntas, y sé que ella sabrá que no hay nada mejor que un helado del sabor que sea, para reanimar después de un día pesado, difícil, emocionante o excitante sin importar las calorías que nos aporte.

Ivo escribió,
Marzo 5, 2007 @ 5:36 pm
Hola, espero te haya ído más que bien en tu examen… por favor no digas que no eres buena porque yo que compartí contigo aula me enseñaste mucho… ánimo va!!!!
Sabes???? Yo mucho tiempo perdí el gusto por los helados a razón de mi hijo, de pronto los atiendes tanto que te olvidas de tí, ahora desde hace ya varios años retome el gusto y sí me siguen fascinando… ayer con Ivan degustamos en pleno sol… delicioso
maclovia escribió,
Marzo 5, 2007 @ 8:32 pm
Hola amiga, gracias por tus palabras, y no sé como me fue en el examen,difícilno estuvo, muy cansado sí, pero ya te contaré si pase o que onda.
Que bueno que te acuerdes de ti, siendo una madre tan entregada te lo mereces y mas con tus maravillosos hijos, Te mando un abrazote.
andrea espitia escribió,
Agosto 28, 2008 @ 8:14 pm
son unos vacanos